Neorrealismo

ETAPAS DEL NEORREALISMO DESDE EL PUNTO DE VISTA TEMÁTICO:

>1944-1946: Prevalecen los argumentos sobre la resistencia

>1947: Se mantiene lo relacionado con los desastres de la guerra

>1948-1950: Nominan las fábulas relacionadas con el desempleo en las zonas urbanas y las cuestiones agrarias en las zonas meridionales

>1951: Se tratan de temas relacionados con la clase media y la condición de la mujer

OBRAS:

-“Ciudad abierta” de Roberto Rosellini.

-“Alemania, año cero” de Roberto Rosellini

-“El ladrón de bicicletas” de Vittorio de Sica

-“Bellísima” de Luchino Visconti.

CARACTERÍSTICAS PRINCIPALES:

En el Neorrealismo la principal característica es que representa la vida de cada día, un intermedio entre relato y documental, muchas veces con personajes de la calle en vez de actores profesionales. La escasez de medios disponibles después de 1944 debido a los tiempos de guerra obliga a rodar en las calles, con escenarios auténticos. Esto se convierte en la esencia del neorrealismo, que con ciertas limitaciones acaba obteniendo un estilo propio y nuevo.
Por último destaca el análisis y la crítica de los hechos, abierta a la crueldad o a la indiferencia de la autoridad constituida.

ROBERTO ROSELLINI

Nace en Roma en 1906 y, a mitad de los años treinta, se acerca al cine y realiza, como montador y como director, algunos cortometrajes para el Istituto Luce: “Dafne (Daphne)” (1936), “Fantasia submarina (Fantasia sottomarina)” (1939) y “Il ruscello di Ripasottile” (1941).

1945 es el año de “Roma ciudad abierta” obra maestra que da inicio al neorrealismo italiano; siguen otras dos películas excepcionales: “Paisa” (1946) y “Alemania año cero” (1948)

Después de un periodo de crisis artística y personal, caracterizado por un largo viaje ala Indiadurante el cual irá recogiendo material para realizar un homónimo film documental en 1958, dirige películas formalmente impecables pero que no llegan a ser perfectas: “El general dela Rovere(Il generale della Rovere)” (1959), “Fugitivo en la noche (Era notte a Roma)” (1960) y “Viva Italia (Viva l’Italia)” (1961). A continuación, se dedica exclusivamente a dirigir trabajos de carácter divulgativo y didáctico pensados para la televisión: “La edea del hierro” (1964), “Atti degli Apostoli” (1968) y “Sócrates” (1970) son algunos de los títulos filmados que, sin embargo, poseen un reducido interés artístico Al final, vuelve al cine y realiza, por ejemplo, “Anno uno” (1974) y “Il Messia” (1975), dos películas que tratan temas ya afrontados en el pasado pero sin la fuerza y convicción de entonces. Muere en Roma el 3 de junio de 1977.

VICTORIO DE SICA

Vittorio De Sica nació en Sora el 7 de julio de 1901 pero pasó su infancia en Nápoles, donde siendo todavía muy joven empezó a interpretar algunos papeles: así, en 1918 debutó en el cine con un papel secundario en “El proceso Clemenceau” de Bencivenga. Luego, rodó otras películas en las que se mostraba tal como era para dar vida al personaje de un joven divertido y despreocupado: el gran éxito de público sólo lo logró en 1932 como protagonista de “¡Que sinvergüenzas son los hombres!” de Mario Camerini.
Su carrera de divo se consolidó con películas de valor desigual entre las que cabe recordar “Darò un milione” (1935), “Il signor Max” (1937) y “Grandes almacenes (I grandi magazzini)” (1939), dirigidas por Mario Camerini. En 1940, debutó como director con “Rosas escarlatas (Rose scarlatte)”, adaptación de un texto teatral de gran éxito.
Tras rodar algunas simpáticas comedias, cambió de género con el intenso “Los niños nos miran” (1943), que anunciaba la legendaria época del Neorrealismo y marcó el inicio de la afortunada colaboración con Cesare Zavattini: de dicha época son “El limpiabotas” (1946) y “Ladrón de bicicletas” (1948), que le valieron el Oscar dedicado a las películas de habla no inglesa y entraron a formar parte de la historia del cine mundial.
“Milagro en Milán” (1951) y “Umberto D.” (1952) consagraron la maestría de De Sica culminando su obra. Luego, acabó dirigiendo películas puramente comerciales, y sólo en contadas ocasiones logró mostrar el talento de antaño. De esos años, cabe citar “El oro de Nápoles” (1954), ” Dos mujeres” (1960), “Ieri, oggi e domani” (1963) y “El jardin de los Finzi Contini” (1970), dos películas con las que ganó de nuevo el Oscar.
Tras una operación en los pulmones, murió en Neuilly (Francia) el 13 de noviembre de 1974.

LUCHINO VISCONTI

Director cinematográfico italiano. Procedente de una familia de la alta aristocracia de su país, recibió una buena educación. Tras estudiar música durante varios años, inició su carrera trabajando como diseñador teatral.

En 1935 se trasladó a París, donde colaboró con el cineasta Jean Renoir. En 1942 dirigió Obsesión, su primera película, a la que siguió “La tierra tiembla” (1948) y “Bellísima” (1951). Cercano a los principios artísticos del neorrealismo, movimiento que aglutinaba a los más importantes cineastas italianos de la posguerra, dirigió “Senso” (1954) y “Rocco y sus hermanos” (1960).

Su obra más ambiciosa, sin embargo, y la que mereció los mejores elogios de la crítica, fue “El Gatopardo” (1963), en la que presenta un amplio fresco social de las convulsiones que agitaban la Italia del siglo XIX. En La caída de los dioses (1970) interpreta el nazismo desde una exploración intimista en el fenómeno del mal, de marcado signo esteticista.

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